Historias de loCombia

29/06/2018, Bogotà, Colombia, Lara escribe:

Somos Campesinos

Monumento "La silla de Diomedes Diaz", Valledupar


Bogotá regala historias. “Qué crees que estoy haciendo mientras te cuento mi historia? Una psicoterapia? No! Estoy sacando la basura que tengo dentro, para evitar de llevarla siempre conmigo”. Una gorra de béisbol de colores de la cual sale un pelo largo hasta las orejas, una vez, tenía que ser negro azabache. Ojos de lince, capaces de ver también en la oscuridad más negra. Una casa quemada. Un hijo bajo la tutela de asistentes sociales y latas de cerveza. No las que se toma, sino las que recoge en la calle para traerlas al vertedero donde le darán algo de dinero por el servicio prestado. La basura que tiene dentro la saca a fuera y toma la forma de latas de cerveza, de bolsos de plástico, de piezas de cartones, que recoge dejando Bogotá un poco más limpia y su alma un poco menos pesada.

Cadenas de producción

Si Bogotá está hecha para colores primarios, el resto de Colombia es el fruto de sus combinaciones. A mi llegada a Valledupar, en el Departamento del Cesar, lo que me quitó el aire no fue el calor sofocante, sino la increíble vista a la Sierra Nevada. El paisaje me ofrece todos los matices del verde. Es inmenso. Parece una pintura de un artista soñador y obsesionado por los detalles. Viajo con mis compañeros de trabajo Mauricio, coordinador local y Diana, asistente técnica. El objetivo de la misión es visitar algunas Unidades Productivas y monitorear la implementación de las actividades del contrato con la Agencia de Desarrollo Económico Local, ADEL Zapatosa.

Las ADEL (Agencias de Desarrollo Económico Local) son entidades mixtas, constituidas por representantes del sector público, privado y social que colaboran para promover la dinamización y la inclusión socioeconómica de los actores locales del territorio en el cual actúan a través de la valorización de su potencial endógeno. Objetivo de las ADEL es impulsar una visión compartida del desarrollo económico, identificar el potencial del territorio, implementar proyectos y procesos de desarrollo, articular el sector público, privado y social-comunitario y ofrecer servicios a nivel local, para potenciar la competitividad a través conocimientos especializados e innovación. El modelo de las Agencias de Desarrollo Económico Local nace en Europa en los años Cincuenta para facilitar la reconstrucción durante el post-guerra y, posteriormente, cruza las fronteras europeas para llegar en África, en Asia, en Centro y Sud América. (http://www.ilsleda.org/leda/?lang=es)

Ciénaga de Zapatosa

En Colombia el modelo de las ADEL se extiende al comienzo del nuevo milenio como fruto de iniciativas locales y de la colaboración ente el Gobierno Nacional y PNUD, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Actualmente, las ADEL asociadas a la RED ADELCO son 10, ubicadas en 9 departamentos. En el ámbito del proyecto CET - Fortalecimiento de la Competitividad Territorial desde el Desarrollo Económico Local – que la RED ADELCO realiza con la colaboración del Ministerio del Comercio, de la Industria y del Turismo (MinCIT) y la financiación de la Unión Europea, uno de los instrumentos para implementar la política pública promovida por el MinCIT en materia de competitividad territorial, es la formulación y realización de Proyectos de Desarrollo Productivo (PDP). Los PDP tratan de integrar la visión de un desarrollo económico sostenible a nivel social y ambiental promovida por la RED ADELCO, con la política ministerial que tiene como objetivo estimular la competitividad a través del programa de “Rutas Competitivas”. Nacido en 2012, el programa de “Rutas Competitivas” prioriza las cadenas de valores estratégicas a nivel local, para aumentar la competitividad de zonas principalmente rurales, construir conocimiento, y favorecer la innovación.

La ADEL Zapatosa de Valledupar se concentra en la piscicultura y, desde la priorización de esta cadena de valor, nacen los Proyectos de Desarrollo Productivo. Las Unidades Productivas que hemos visitado se encuentran a un par de horas de distancia del municipio colombiano. Para llegar, nos desplazamos con un pick-up y, todo el viaje, está acompañado por una compilación de Vallenato, género musical del cual Valledupar es la cuna y Diomedes Díaz el mayor exponente. En las Unidades Productivas encuentro una realidad completamente nueva. La primera, se encuentra en un pueblo de campesinos, inmerso en el verde. Cuando llegamos nos muestran los estanques que tienen un sistema de oxigenación para maximizar la producción piscícola. Nos sentamos debajo de una enramada porque empieza a llover y, poco a poco, llegan las personas involucradas en el proyecto y se sientan, formando un semicírculo, para escuchar con atención las informaciones que Mauricio les da. “Somos campesinos. Nosotros no sabemos leer ni escribir”. Así empieza a hablar uno de los exponentes de la comunidad y, en las manos, tiene un bolígrafo y un cuaderno. Nos habla con claridad y precisión sobre el contexto y los problemas que están encontrando en la realización del proyecto. Él sabe leer y escribir. Pero ha hablado en nombre de la comunidad que está representando y en la cual muchas personas no están alfabetizadas. Su humildad, su gran conocimiento y este fuerte sentido de comunidad, que encuentro también en las otras unidades productivas que visitamos después, me regalan nuevos ojos para mirar este maravilloso país.

Lara

Al principio

Quick Links

Universitas Forum Revista Internacional

HDRNet Biblioteca Electrónica

Historias desde el Campo de Nuestros Internos

WebSite developed by Archimede Informatica powered by TYPO3 CMS         ||         Cookie policy